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martes, 20 de noviembre de 2007

SASHIKO A MÁQUINA

He empezado uno de los quilts del libro Japanese Quilt Blocks que os enseñé hace unos días y como lo que más me gusta es experimentar he empezado por los bloques de sashiko pero a máquina. Y como es habitual en mí, no me he conformado con una sola explicación y me he dedicado a buscar información por todas partes, ya sabéis que siempre digo que no hay una única forma de hacer las cosas, pero resulta que lo del sashiko a máquina ya es excesivo. Se pueden utilizar montones de tipos de hilos, montones de maneras de traspasar el dibujo, se puede hacer por el derecho o por el revés.... en fín, que hay que ir probando.

Después de hacer unos cuantos experimentos, la manera que mejor me ha funcionado es la que os enseño, pero no quiere decir que sea la mejor, sólo es una de las muchas formas de hacerlo.



El sashiko es una labor originaria de Japón. Normalmente se utiliza una tela en color índigo y se borda a mano con un hilo blanco de algodón grueso.

Aquí os pongo dos de los que he probado:



A la izquierda: hilo de sashiko a mano, en el centro: torzal, y a la derecha: hilo de coser normal para que veáis la diferencia de grosor.

Algunas autoras cosen con el hilo grueso como hilo superior y otras lo ponen en la canilla. He probado los dos sistemas y me ha funcionado mejor ponerlo en la canilla, la explicación tiene su lógica: el hilo superior tiene que pasar por los discos de tensión y después tiene un largo recorrido hasta llegar a la aguja, en cambio el hilo de la canilla tiene un recorrido mínimo y da menos problemas. Con el hilo grueso arriba, el de sashiko me atascaba la máquina cada pocas puntadas por mucho que aflojara la tensión y el torzal se "desretorcía" (auténtico palabro que me acabo de inventar). Pero seguro que tiene que funcionar bien poniéndolo arriba porque he visto en la mayoría de libros que lo hacen así.

Si ponemos el hilo grueso en la canilla quiere decir que vamos a coser por el revés. Es decir, pondremos el derecho de la tela hacia abajo y trabajaremos con el revés hacia arriba.

Para coser con un hilo tan grueso y que la máquina haga unas puntadas bonitas, tenemos que modificar la tensión del canillero:

Tal como lo tengo cogido en la foto, si giramos el tornillito hacia la izquierda (sentido contrario de las agujas del reloj) se afloja la tensión; hacia la derecha (sentido de las agujas del reloj) se aprieta la tensión. Como vamos a utilizar un hilo grueso tenemos que aflojarlo, así que giraremos a la izquierda.


Pero ni se os ocurra hacer esto con el canillero de la máquina!!!! Hay que tener un segundo canillero para hacer experimentos!!!!!!!

Las quilters profesionales lo hacen siempre en otro canillero, así que nosotras, simples aficionadas, no vamos a llevarles la contraria. Si empezamos a toquetear el tornillito después nos va a costar horrores volver a ponerlo en su posición original y nos arriesgamos a que cuando volvamos a coser con hilo normal las puntadas no queden bien, así que siempre hay que hacerlo en otro.

Aquí es cuestión de ir haciendo pruebas hasta que estemos satisfechas con las puntadas, todo dependerá del grosor del hilo que se use.

El sashiko hecho a mano tiene las puntadas separadas, en cambio, las costuras hechas a máquina forman una linea contínua del mismo color; la manera de romper esta linea contínua es que se vea un poco del hilo superior, así pues, arriba pondremos un hilo normal de coser del mismo color de la tela, y ajustaremos las tensiones para que salga un poquito por debajo:

Todas estas pruebas las haremos con la tela que queremos usar y con la base que vayamos a poner.

También hay muchas bases donde escoger: cotonet, fliselina, papel, papel de seda... Después de muchas pruebas, con la que me salían las puntadas más bonitas fue con fliselina soluble al agua, pero tengo que reconocer que me cansé pronto de ajustar tensiones y si hubiera insistido un poco más seguro que me hubiera servido cualquier otro material.

Se calca el dibujo en la base y se adhiere en el revés de la tela:


Yo lo hice con spray adhesivo, pero se puede hacer con agujas o imperdibles. Lo que sí es importante es que el dibujo se vea claramente para poder coser con facilidad.

Ponemos un prensatelas abierto para tener buena visibilidad y sacamos el hilo de la canilla hacia arriba:


No hay que atacar los hilos ni al principio ni al final de las costuras para que queden limpias, cuando acabemos los atacaremos por el revés como os explico más adelante.

Empezamos a seguir las líneas dibujadas, muy despacito si son curvas. En los dibujos pequeños cosí puntada a puntada, así que si alguien cree que haciéndolo a máquina va a ir más deprisa, está equivocado :))

Cuando acabamos cada costura cortamos los hilos un poco larguitos y pasamos el hilo grueso de la canilla al revés de la labor con una aguja:


Anudamos tanto los del principio como los del final, de dos en dos, con un nudo doble, y los cortamos dejando un trocito de unos 2 cm.


Seguimos hasta acabar el dibujo.... et voila!!




Ya tenemos un bloque de sashiko hecho a máquina.