Pues nada, de bloque en bloque he acabado el quilt del libro Japanese Quilt Blocks.

Como véis es una combinación de bloques de Sashiko y de patchwork, en índigo, crema y azul claro. Éste es uno de los dos que más me gustaban y después de una consulta familiar para decidir por cuál empezaba ganó éste.
He estado acolchando el
Australiano, que tiene una historia un tanto larga que ya os contaré cuando esté acabado, y entre quilt y quilt he hecho unos ratoncitos para
Kuro. Parece que le han gustado mucho porque han desaparecido como todos sus juguetes preferidos. El día que encontremos su escondite podremos montar una tienda de juguetes gatunos.
