jueves, 28 de diciembre de 2006

MANEJAR EL QUILT AL ACOLCHAR A MÁQUINA

Virtudes, en su blog, nos cuenta que está acolchando a máquina y los problemas que le está dando. He querido explicarle en un comentario cómo lo hago yo para ver si así le va mejor, pero como una imagen vale más que mil palabras, he pensado escribir este artículo y ponerle unas fotos que corresponden al quilt que le hice a mi hijo para su piso nuevo.

Como siempre que os explico algún sistema para hacer algo quiero dejar claro que es el que a mí me funciona mejor y esto no quiere decir que sea el mejor. Siempre he pensado que no hay una sola manera de hacer las cosas y quizás por eso me dedico a buscar en libros, revistas e internet. Cuando encuentro algo que creo que puede ser interesante, lo pruebo, si me gusta, lo adopto, y si no me gusta, pues sigo haciéndolo como antes. Y es lo que os aconsejo a todas. Probad todo lo que creáis que os puede ir bien, pero si no funciona hacedlo a vuestra manera.

Y después de este rollo, vamos al grano.

Los dos primeros que acolché los hice con el sistema tradicional que me habían enseñado, es decir, enrollándolos por los dos lados e incluso sujetándolos con anillas. Lo pasé fatal, no había manera de manejarlos y además eran grandes, uno de 270x270, y el otro de 175x270 con dos capas de guata de lana!!!! Os aseguro que pensé que nunca más volvería a acolchar a máquina.
Así que empecé a buscar información por internet y fui sacando consejos de un sitio y de otro.

Y éste es el sistema que utilizo:


  • Una mesa larga apoyada a la pared, pongo la máquina en la parte estrecha de la mesa y adoso el otro extremo a la pared. Así, conforme el quilt va avanzando, en lugar de caer colgando se va arrugando y cuesta menos hacerlo correr.

  • Amplio la superficie de la mesa de acolchado que viene con la máquina, y que es muy pequeña, con libros. Ya os lo enseñé en "Adicciones". Uso la Gran Enciclopèdia Catalana porque aparte de tener 24 volúmenes, que dan para mucho, son la medida ideal: 2 volúmenes miden lo mismo que la mesa de la máquina. Evidentemente hay opciones mejores, como tener empotrada la máquina en la mesa y así disponer de toda la superficie, o tener una mesa para acolchar más grande, que se puede hacer a medida, pero ocupa espacio cuando no se usa y los libros, pues ahí están en su estantería para cuando hagan falta.

  • En lugar de enrollar el quilt lo doblo y lo dejo plano, tanto el que queda fuera de la máquina como el que pasa por el brazo. Cuanta más superficie elevada tengamos más abierto podremos dejarlo y lo podremos mover mejor.





  • En lugar de ponerme el quilt por encima del hombro lo doblo en acordeón y me lo pongo en la falda. Para facilitar su avance formo una especie de arruga a una cierta distancia de la aguja para que no estire y conforme avanza, que suele coincidir con el momento en que hay que reposicionar las manos, vuelvo a crear otra arruga. Si el quilt es muy grande o me canso de tenerlo en la falda, lo dejo tirado en el suelo, como tengo la "arruga" no tiba.


  • Uso guantes para acolchar. La primera vez que me hablaron de ellos pensé que era una tontería pero son un gran invento. Sin guantes, las manos resbalan sobre la tela y en vez de avanzar el quilt lo que avanza son las manos, en cambio los guantes se "pegan" a la tela. Si no tenéis este tipo de guantes a mano se pueden usar unos de goma de fregar platos, aunque dan mucho calor y hacen sudar las manos.

En esta foto podéis ver cómo, al no enrollar el quilt, tenemos más superficie para poner las manos y lo dominamos mejor. Lástima que no hice la "arruga" para la foto, estaría a la altura de las muñecas más o menos.

Me parece que no me olvido de nada, si me acuerdo de algo más lo pondré en un comentario.

jueves, 21 de diciembre de 2006

MARCAR EL QUILT PARA ACOLCHAR

Hay muchas formas de marcar los dibujos a acolchar en un quilt. Las más conocidas son las plantillas y calcarlos antes de hacer el sandwich. Yo no suelo usar ni la una ni la otra. No me gustan las plantillas que venden ya hechas porque no hay muchos modelos donde escoger y porque su tamaño no suele ajustarse al que necesito y tampoco me gusta dibujar todo el acolchado antes de empezar porque soy bastante anárquica y prefiero ir improvisando sobre la marcha.
Así que no me ha quedado más remedio que buscar información por estos mundos de internet hasta encontrar algún sistema que se adaptara a mis necesidades. Hay dos que son los que más suelo usar:

Hacer mis propias plantillas:
Las hago con tul de novia. Es más fácil y rápido que hacerlas en plástico. Se trata, simplemente, de calcar el dibujo en el tul con un rotulador permanente, lavarlo por si acaso la tinta traspasa y después utilizarlo como todas las plantillas. Como el tul es calado el rotulador soluble al agua dibuja sobre la tela.

Papel de seda:
Éste es el que más uso. Se calca el dibujo en el papel de seda con rotulador soluble al agua, se sujeta al quilt con imperdibles y se acolcha encima.

La ventaja de este sistema es que funciona aunque la tela sobre la que hay que acolchar sea oscura y así no hay que preocuparse de qué tipo de lápiz usar. Tiene el inconveniente de tener que sacar el papel al acabar de acolchar pero sale con mucha facilidad. Por contra, como no se hacen marcas en la tela después no hay que quitarlas.

Encontraréis cientos de dibujos para acolchar en
Quiltmaker, clicad en Motifs y podréis bajarlos en archivo PDF.

sábado, 16 de diciembre de 2006

INCLINACIÓ - KANDINSKY, 1931

En la primavera de 2003 María José nos lió a unas cuantas alumnas para que hiciéramos unas reproducciones de cuadros de Kandinsky. Yo escogí hacer éste



Fue una buena experiencia en cuanto a color porque tuve que trabajar con transparencias.

Está cosido y aplicado a mano. Lo que me dio más trabajo fueron los bieses. El original lleva las piezas delimitadas por líneas negras y había que ponerlas, claro, pero el bies ya hecho era muy ancho así que tuve que hacer unos mini bieses y aplicarlos. Fue una paliza!!!
Mide 86 x 86 cm, casi lo mismo que el original (80x80).

Ha sido un quilt viajero. Primero estuvo en la exposición que se hizo en el Centro Comercial L'Illa de Barcelona, en Setiembre '03


En Octubre '03 estuvo en la exposición de la AEP en Málaga y en Abril '04 en la Patchwork & Quilt Expo en La Haya.

Aunque el título del cuadro es Inclinación, en casa es conocido como "el Kandinsky" y está colgado en el comedor, en un lugar bien visible.

sábado, 9 de diciembre de 2006

LAS CÁMARAS DIGITALES Y EL PATCHWORK

Cuando tengo que probar telas en un quilt suelo usar la cámara digital. Hago una primera composición, me la miro un rato, la rectifico y la fotografío, después hago otra composición y otra fotografía, y así tantas veces como haga falta. Después las paso al ordenador, las miro tranquilamente y las comparo, descarto las que no me gustan nada y me quedo con las que me parecen mejor. Normalmente intento que sean sólo un par aunque a veces la cosa está complicada y tengo más opciones. Entonces vuelvo a montarlas y acabo de descartar.
Puede parecer una tontería pero llega un momento que ya no te acuerdas de lo que has puesto y te gustaba, sobre todo en casos como éste en el que quería hacer unos enmarcados de retales y estaba usando un revoltijo de telas.



















Aquí lo que pretendía era ver colores y estampados y ni tan siquiera estan bien combinadas, sólo se trataba de ver el efecto que hacían. Me quedé con la segunda fotografía y descarté bastantes telas de las que se ven.
Cuando pruebo telas voy poniéndolas al buen tuntún (dentro de un orden, claro) empezando por las que creo que irán mejor. Voy añadiendo y muchas veces acabo descartando las primeras porque según añado el efecto cambia y me gusta más.
Si os fijáis, veréis que son trocitos pequeños. Todos provienen de la caja de "retalitos". Ya os expliqué que uno de los usos que les doy a esos retalitos es éste, es más comodo poner un trocito de tela que un fat-quarter doblado y redoblado.
Y las más observadoras os habréis dado cuenta que la señora que corta con el cutter, arriba a la derecha, es la foto que uso en mi perfil. En realidad el bloque del perfil está inacabado, le puse alrededor, sin coserla, una tela que quedaba más o menos bien porque me pareció un motivo muy adecuado para el perfil de una quilter. Hasta ahora no he podido acabar el quilt. Ya está montado y estoy acolchándolo. En cuanto lo acabe lo publico, a ver qué os parece.

lunes, 4 de diciembre de 2006

FUNDACIÓN VICENTE FERRER

Este año María José ha tenido una idea genial.
En vez de celebrar la cena de Navidad en un restaurante la hará en la tienda. Ella se encargará del cava y las bebidas y las asistentes llevaremos algo para picar. Pero para asistir, previamente habremos comprado un kit para hacer una casita de log-cabin como la de la foto, que es la mía y que el día 14 colgaremos en el árbol de Navidad de la tienda. El kit cuesta 50€ y ahora ya os imagino pensando que es una barbaridad, verdad?,un kit tan pequeñito y tan caro!!! Pero es que la totalidad del importe se destina a ayudar a la
Fundación Vicente Ferrer para construir viviendas en Anantapur. Se necesitan 24 mini casitas para construir una casa de verdad y El Club de la Aguja dona una vivienda por cada 3 que se consigan. Hasta ahora ya se han conseguido 6 casas, más 2 que aporta María José, más una que aporta su padre y otra que aporta un señor, que me ha explicado quien era pero ahora no me acuerdo, o sea, que ya tenemos 10 viviendas.
¿No creéis que es mucho más interesante ésto que gastar el dinero en una cena en un restaurante?
Si alguna de vosotras está interesada en colaborar os podéis pasar por la tienda o poneros en contacto por teléfono o mail, y si no, podéis entrar en la web de la Fundación donde veréis que además de éste tienen otros muchos proyectos.